miércoles, mayo 14, 2008

Consideraciones filosóficas

Yo pensaba que la palabra favorita de los filósofos era la de "cosa". Me doy cuenta que es en verdad la de "objeto".

Por favor, absténganse los filósofos de proponer sus propios ejemplos.

Odio la palabra "objeto", la ODIO.

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lunes, mayo 12, 2008

Consideraciones miscelaneas

I) Para conseguir la felicidad voy a necesitar, además de lo ya presupuesto y trivial de mencionar (esposa linda y buena, mansión, gloria filosofico-literaria, videjuegos, cosas voladoras) es quizá bueno explicitar algo: Es crucial para mi felicidad, en cualquier mundo posible, que en la biblioteca de mi mansión, alguno de los anaqueles tenga una puerta escondida que conduzca a algún cuarto secreto.

II) Pasan los días y yo sigo sin cortarme el pelo. Lo grandioso de esto es que siento que no paro de ganar plata con este accionar. Es decir, supongan que una persona común se corta el pelo cada mes y medio (a mí me crece demasiado rápido y sin un ritmo tal la cosa se complica). Eso nos da un total de 8 cortes anuales. Así, a $20 el corte (que es lo que empezó a robarme mi peluquero a partir de este año...duplicó las tarifas en menos de 3 años, lo cual es notable y una mierda) son $160 por año.

El punto es que, así, ya habiendo pasado dos meses desde mi último corte, he ganado $20. En realidad, no siento tal cosa, sino que es simplemente una sensación general de estar ganando plata. Y, también, de estar robandole plata Sergio, mi peluquero. O al menos, de no dejar que él me robe a mí. O al menos, de estar ganando plata.

Y los cálculos me llevan a conclusiones incluso más sorprendes. Observen lo siguiente sino:
Si mantengo esta actitud por un año más, habré ganado $160 (ciento sesenta pesos).
Si la mantengo por 50 años más, habré ganado $8.000 (ocho mil pesos)
Si la mantengo por 4000 años más habré ganado $640.000 (seicientos cuarenta mil pesos)
Y si soy inmortal y la mantengo, habré ganado, $∞ (infinitos pesos)

Es curioso, aunque no tanto quizá considerando mi sagacidad especial para los negocios, que nadie haya descubierto esto. Pero ante Dios y la Virgen no voy a guardarme este descubrimiento para mí, por lo tanto aclaro que es algo que no sólo se aplica a mí, sino a cualquiera que suela cortarse el pelo en algún peluquero. Es importante también que usen este conocimiento con responsabilidad, como lo haría Spiderman.

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martes, mayo 06, 2008

Che

Che loco.

Estaba en el colectivo yendo a lo de Fabiola cuando se sube un pobre hombre, bajito sucio y maloliente, que le dejaron pasar sin pagar. El pobre rengueaba. Bah, nisiquiera rengueaba, arrastraba los pies muy lastimosamente sin casi poder levantarlos. Estaba evidentemente enfermo. Pero era de lo más bueno, prefirió sentarse en el escalón del micro a que una señora le cediera el asiento. Hablaba fuerte y con gracia, incomodaba a los pasajeros cosa que me gusta por lo general. Al rato se libera uno y él puede sentarse. Me caía muy bien, pero me alegró eso ya que al alejarse se fue el pestilente olor que tenía.

Sube una vieja que se empieza a quejar porque le comió la moneda la máquina. Una despreciable mujer, del tipo de las que se preparan todo el día, se maquillan y se arreglan especialmente para despedir ese aire orquestal de inmundicie. Orquestal, porque para hacer su acto de indignación retórica, agrediendo al colectivero y reclamando una satisfacción, ni siquiera le miraba al hablarle, sino que se dirigía a nosotros, el público, levantando cínicamente sus cejas pintadas mostrando sus facciones asquerosos. En lo que nuestro pobre héroe salta, sin levantarse de su asiento claro, le dice "yo le pago señora, cuánto le falta?" La señora rehúsa el ofrecimiento, él le contesta "por qué se la agarra con el chofer, él no tiene la culpa, es su trabajo, la máquina es la que falla, no él". Luego sale el boleto, la mujer nisiquiera puede tragarse su orgullo de zona sur y muestra gloriosamente, no se sabe porqué, el boleto, como si hubiese ganado algo y tenía la razón, en este país, con los argentinos y los negros, donde nunca va a funcionar nada. Yo me bajo y la mujer se baja. Había viajado menos de 10 cuadras. Por ahí quería esperar otro micro para hacer lo mismo, o rezarle a alguna iglesia por su vida triste y seguramente sin nietos ni gente que querer, y sin trabajo ni nada que hacer, porque eran como las 11 de la mañana y ahí es cuando salen de sus agujeros los viejos de mierda que te miran cuando pisás lo que para ellos son sus veredas y uno no puede decirles lo mucho que nos molesta su actitud excepto con una mirada de odio y desprecio y por ahí a veces escupiéndoles las veredas que baldean en otoño.

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jueves, abril 24, 2008

Fusica

Esta es mi oportunidad. O debería decir spider-oportunidad:

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sábado, abril 19, 2008

En honor a todos los Boatswain del mundo

Al día de hoy me doy cuenta, con algo de vergüenza, que he ignorado una cuestión de crucial importancia. La de los perros y los gatos como mascotas.

En los círculos en que me suelo mover prima una idea: Los gatos son mejores mascotas. Usualmente, con argumentos del tipo de "los perros son muy falderos, los gatos tienen personalidad" "un perro se somete naturalmente, al gato hay que ganárselo" "el perro necesita cariño constantemente, un gato te deja tranquilo" "los perros huelen mal, los gatos no".

A continuación voy a intentar refutar todo tipo de argumento en que pretenda basarse la posición discriminatoria contra los canes, mostrar además que los perros son, considerablemente, superiores a los gatos, y además, lo inmoral que es el preferir a un gato por sobre un perro.



Vale aclarar que yo no tengo nada contra los gatos, y de hecho me encantan y fascinan seguramente mucho más de lo que que a cualquier gatófilo podrían, pero tuve suficiente de los ultrajantes comentarios ofensivos y denigrantes contra los perros por parte de esa clase de personuchas. Mi ataque no es, entonces, contra los gatos, sino, contra sus fanáticos anticaninos.


Voy a dividir mi exposición en dos partes: La defensa de los perros y Las críticas a los gatófilos. Dado que no sé retórica, no puedo determinar cuál es el tema por el que se debería empezar para persuadir más eficazmente. Como sí, en cambio, soy muy insolente, prefiero empezar agrediendo.

Críticas a los gatófilos

Desde que entré en la adolescencia se hizo costumbre el encontrarme con personajes para mí extraños y peculiares. En particular, los llamados snobs son los que jamás se me cruzaron cuando niño. Los snobs son personas que, bajo alguna inocente y limitada visión del mundo, establecen criterios sobre lo que está bien basados en la distinción que provee una actividad. Así, dependiendo de lo que ellos consideren como distinguido, determinan qué está mal hacer. Hollywood malo, Fassbinder bueno. Televisión mala, teatro bueno. Porno malo, erotismo bueno. Y, siguiendo esa serie, perros malo, gatos bueno. Porque es un hecho: el perro es visto por ellos como el clásico labrador embarrado que trae una pelota para jugar. Y embarrarse y jugar, por supuesto, es malo, lamerse y no hacer nada, en cambio, es bueno.

La idea la explicito para ser más agresivo: Es de snob afirmar que el gato es superior al perro, porque, como mostraré a continuación, sólo prevalece en una fundamentación los argumentos que tocan a que los gatos son más distinguidos que los perros en el orden de las cosas cool.

Alimentado por imágenes tan trilladas y cursis que me hacen vomitar serpientes, los snobs se imaginan a cualquier escritor con su gato místico. Pero claro, olvidan que los grandes también tenían perros (y sí, de ahí el título, Boatswain, el célebre y querido perro de Lord Byron)

Los gatófilos suelen decir que prefieren a los gatos porque no se someten a uno. Ahora, quién quiere una mascota que no lo haga? (No voy a valerme de la idea psicologista que diga que algo de eso debe tener que ver con una tendencia a la sumisión propia de los gatófilos, no, no me valdré de eso) Ese tipo de argumentos, claramente, sólo hacen al grado de distinción que parece tener un gato, bajo la limitada visión del universo de una persona infantilmente snob.

¿Qué sentido tiene tener una mascota que, lejos de ser leal y amistosa, sólo vive con uno para tener un lugar donde comer y echarse?

Otra circunstancia inaudita respecto a los gatos es que a uno lo pueden rasjuñar. Si un perro nos muerde, lo matamos. En cambio para los gatófilos es una variable en juego (bueno, "juego", sé que con los gatos, sólo puede ser un decir). ¿Quién puede querer un animal que, además de poco leal, tiene el derecho de rasguñarnos y salir impune? Bueno, simplemente, los fanáticos.


Defensa de los perros y prueba de la inmoralidad gatófila

La definición de mascota tiene que ver con el tener un animal que nos acompañe y nos divierta. E, incluso para los gatófilos, es claro que los perros son extremadamente superiores en lo que hace a lealtad...en términos generales, los perros suelen acompañar al amo mucho más que cualquier gato. La empatía que puede haber entre un ser humano y un perro es usualmente más alta que la que puede haber entre una persona y un animal que rasguña, odia el agua, es arisco y es capaz de desaparecer de casa por semanas.

Entonces, hablando de lealtad, compañía y amistad, los perros suelen ganar. Los gatos sólo ganan en términos de pulcritud, taciturnidad, y deferencia, carácteres que sólo hacen a la distinción que parecen poseer, bajo una limitada e inocente imagen del mundo y la vida.

Además, los gatófilos van más allá de su actitud discriminadora, y llegan hasta el punto de decir que el animal felino es mejor que el canino. Y eso ya es inmoral, y sólo necesito dos oraciones para mostrarlo.

¿Cuántos casos conocen de un gato salvándole la vida a una persona? Y de perros? Los perros salvan constantemente seres humanos. Y eso no se debe simplemente a sus capacidades físicas y de aprendizaje: los perros tienen la tendencia a ayudar a quien lo necesite. Byron quiso mucho a su perro, que era un perro de Terranova, raza famosamente conocida por poseer una tendencia natural a rescatar gente del agua. A los gatos, si los metemos en el agua, nos rasguñan.

Los perros, a lo largo de la historia, han servido al hombre de incontables maneras. Pastores, cazadores, lazarillos, rastreadores, guardianes. Los gatos, como mucho, sirven para cazar ratones (y no lo hacen para ayudar, sino por motivos propios que hacen a su alimentación e instinto asesino).

En definitiva, decir que los gatos son superiores a los perros es, mutatis mutandi, como agarrar al mismo número de personas alguna vez salvadas o ayudadas por un perro, ahogarlas, y matar a todos los perros de terranova tal que no puedan cumplir su deber natural. Y sólo porque los gatos "son más cool".

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viernes, abril 18, 2008

Los blogs son las fuentes del futuro

Es decir, las fuentes históricas que se utilizarán en el futuro. Por lo tanto, vamos a afectar el futuro. Yo en particular. Contemplen:


Hay humo en la ciudad de Buenos Aires. Hay mucho humo en la ciudad.

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miércoles, abril 16, 2008

Cuando no hay de qué hablar en un blog

Se habla del blog mismo





O no.
Ah no, sí.

Yo cuando empecé este blog, hosteado en otro lugar, y con otro nombre, y con otro diseño (no sé en qué reside la identidad igual...) había tenido un motivo motor: Pasar música. Usaba el sistema de radio.blog, ponía musiquita, nadie la escuchaba, pero me divertía. Ahora me doy cuenta que es una porquería el radio.blog en realidad.

La posta es tener un programa de radio en vivo.




Bueno espero que este post le cambie la vida a alguien.

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