Consideraciones miscelaneas
I) Para conseguir la felicidad voy a necesitar algo(además de lo ya presupuesto y trivial de mencionar: esposa linda y buena, mansión, gloria filosofico-literaria, videjuegos, cosas voladoras): Es crucial para mi felicidad, en cualquier mundo posible, que en la biblioteca de mi mansión, alguno de los anaqueles tenga una puerta escondida que conduzca a algún cuarto secreto.
II) Pasan los días y yo sigo sin cortarme el pelo. Lo grandioso de esto es que siento que no paro de ganar plata con este accionar. Es decir, supongan que una persona común se corta el pelo cada mes y medio (a mí me crece demasiado rápido y sin un ritmo tal la cosa se complica). Eso nos da un total de 8 cortes anuales. Así, a $20 el corte (que es lo que empezó a robarme mi peluquero a partir de este año...duplicó las tarifas en menos de 3 años, lo cual es notable y una mierda) son $160 por año.
El punto es que, así, ya habiendo pasado dos meses desde mi último corte, he ganado $20. En realidad, no siento tal cosa, sino que es simplemente una sensación general de estar ganando plata. Y, también, de estar robandole plata Sergio, mi peluquero. O al menos, de no dejar que él me robe a mí. O al menos, de estar ganando plata.
Y los cálculos me llevan a conclusiones incluso más sorprendes. Observen lo siguiente sino:
Si mantengo esta actitud por un año más, habré ganado $160 (ciento sesenta pesos).
Si la mantengo por 50 años más, habré ganado $8.000 (ocho mil pesos)
Si la mantengo por 4000 años más habré ganado $640.000 (seicientos cuarenta mil pesos)
Y si soy inmortal y la mantengo, habré ganado, $∞ (infinitos pesos)
Es curioso, aunque no tanto quizá considerando mi sagacidad especial para los negocios, que nadie haya descubierto esto. Pero ante Dios y la Virgen no voy a guardarme este descubrimiento para mí, por lo tanto aclaro que es algo que no sólo se aplica a mí, sino a cualquiera que suela cortarse el pelo en algún peluquero. Es importante también que usen este conocimiento con responsabilidad, como lo haría Spiderman.
II) Pasan los días y yo sigo sin cortarme el pelo. Lo grandioso de esto es que siento que no paro de ganar plata con este accionar. Es decir, supongan que una persona común se corta el pelo cada mes y medio (a mí me crece demasiado rápido y sin un ritmo tal la cosa se complica). Eso nos da un total de 8 cortes anuales. Así, a $20 el corte (que es lo que empezó a robarme mi peluquero a partir de este año...duplicó las tarifas en menos de 3 años, lo cual es notable y una mierda) son $160 por año.
El punto es que, así, ya habiendo pasado dos meses desde mi último corte, he ganado $20. En realidad, no siento tal cosa, sino que es simplemente una sensación general de estar ganando plata. Y, también, de estar robandole plata Sergio, mi peluquero. O al menos, de no dejar que él me robe a mí. O al menos, de estar ganando plata.
Y los cálculos me llevan a conclusiones incluso más sorprendes. Observen lo siguiente sino:
Si mantengo esta actitud por un año más, habré ganado $160 (ciento sesenta pesos).
Si la mantengo por 50 años más, habré ganado $8.000 (ocho mil pesos)
Si la mantengo por 4000 años más habré ganado $640.000 (seicientos cuarenta mil pesos)
Y si soy inmortal y la mantengo, habré ganado, $∞ (infinitos pesos)
Es curioso, aunque no tanto quizá considerando mi sagacidad especial para los negocios, que nadie haya descubierto esto. Pero ante Dios y la Virgen no voy a guardarme este descubrimiento para mí, por lo tanto aclaro que es algo que no sólo se aplica a mí, sino a cualquiera que suela cortarse el pelo en algún peluquero. Es importante también que usen este conocimiento con responsabilidad, como lo haría Spiderman.
Etiquetas: Reflexiones cruciales