martes, mayo 27, 2008

Posada

Hace tres horas que esta mosca se posa del lado de afuera de mi ventana. Para otro era un cuervo sobre el dintel de la puerta. Yo tengo una mosca del lado de afuera de la ventana. A diferencia del cuervo, a la boluda esta le puedo golpear el vidrio y espantarla. Ah claro no se entiende: tengo la persiana baja, es decir, la mosca está captiva en el espacio formado entre el vidrio y las maderas de la persiana. Se posa como mirándome, se relame sus patas como queriendome decir algo poéticamente, es decir, sin ser explícita (la poesía...). Pero la verdad es que mi conciencia debe estar muy limpia si nisiquiera es ave lo que viene a molestarme, es sólo un bichito come mierda. La pobre debe estar pasándola mal en esta noche fría, encima con un boludo que la jode golpéandole el vidrio. Cuando eramos chicos, bien chicos, mi mamá nos enseño a odiar a las moscas sin querer. Ella las espantaba y nosotros empezamos a insultarlas gritándoles encima, a todo pulmón. Mi mamá entonces dijo "son sordas, no sirve de nada".
Sordas, como las penas y la culpa.

Ahh, la poesía.

Etiquetas:

Opiná